Los Errores más Comunes de Quien Empieza a Invertir en ETF
Qué evitar en los primeros meses, según los errores más frecuentes entre los nuevos inversores.
Invertir en ETF es relativamente sencillo en el plano técnico, pero algunos errores de comportamiento se repiten a menudo entre quienes empiezan — conocerlos de antemano ayuda a evitarlos.
1. Vender durante las caídas del mercado
Uno de los errores más costosos es vender presa del pánico durante una fase bajista, convirtiendo una pérdida solo temporal (sobre el papel) en una pérdida real. Un ETF de renta variable está pensado para un horizonte largo, con oscilaciones de valor esperadas incluso significativas en el corto plazo.
2. Perseguir las rentabilidades pasadas
Elegir un ETF solo porque ha rentado mucho en el último año es un error común: la rentabilidad pasada no garantiza la futura, y a menudo los sectores o zonas geográficas que más han rentado recientemente son también los más "caros" en ese momento.
3. Sobrediversificar con demasiados ETF similares
Comprar 8-10 ETF distintos que se solapan en su mayor parte en las mismas empresas (por ejemplo, varios ETF de renta variable global) no añade diversificación real, solo más complejidad en la gestión de la cartera.
4. Ignorar los costes totales
No mirar solo el TER del ETF, sino también la comisión de la orden y la posible comisión de cambio de divisa del broker — en aportaciones pequeñas y frecuentes, estos costes pueden pesar más que el propio TER.
5. No tener un plan escrito
Decidir la asignación (cuánto en renta variable, cuánto en renta fija) y el horizonte temporal antes de empezar, en lugar de modificar la estrategia cada vez que se mueve el mercado, ayuda a evitar decisiones impulsivas.