ETF de Acumulación o Distribución: Las Diferencias
Qué ocurre con los dividendos en cada caso, y cómo elegir según tu objetivo.
Muchos ETF existen en dos versiones idénticas en cuanto a composición de la cartera, pero distintas en la gestión de los dividendos cobrados de las empresas en su interior.
ETF de acumulación
Los dividendos cobrados se reinvierten automáticamente en el fondo, aumentando el valor de las participaciones con el tiempo. No recibes un pago periódico: la "ganancia" del dividendo se refleja en el crecimiento del precio del propio ETF.
ETF de distribución
Los dividendos se pagan periódicamente (normalmente trimestral o anualmente) directamente en la cuenta del inversor, como un flujo de caja real.
Cuál elegir
Para un objetivo de crecimiento del capital a largo plazo, sin necesidad de ingresos periódicos, la acumulación suele ser más eficiente: la reinversión automática evita tener que reinvertir manualmente el dividendo (con el coste de una nueva orden).
La distribución tiene sentido para quien busca un flujo de caja periódico, por ejemplo en la fase de desacumulación (por ejemplo, la jubilación).